miércoles, 9 de junio de 2010

Catalina II de Rusia


-->Catalina la Grande

Su verdadero nombre era Sofía Augusta Federica de Anhalt-Zerbst. Nació en 1729 en Stettin, Pomerania, hija de la princesa prusiana Juana Isabel y de un general de Federico II de Prusia. Federico decía de él que “era un buen hombre, pero de una imbecilidad poco ordinaria”. Algunos creen que Sofía no era hija suya. Sea como fuere, ella conservó siempre mejor recuerdo de él que de su madre.

Se describía a Sofía como de baja estatura, pero el porte y los modales arrogantes la hacían parecer más alta. Según un contemporáneo suyo “… tiene el aire y el aspecto de una soberana. Cada uno de sus rasgos revela un gran carácter. Tiene la frente ancha y descubierta, la nariz casi aquilina, la boca fresca, y resulta aún más embellecida por su magnífica y blanca dentadura; el mentón es pronunciado. Sus cabellos castaños son hermosísimos, lo mismo que sus ojos. Una gran arrogancia caracteriza su fisonomía”.

La joven Sofía no poseía una gran cultura, pero era inteligente y, sobre todo, desmedidamente ambiciosa. En febrero de 1744 fue llevada a Rusia por su madre cuando aún no había cumplido 15 años. La emperatriz Isabel, hija de Pedro el Grande, no tenía hijos, y había adoptado a su sobrino, Carlos Pedro Ulrico de Holstein Gottorp, hijo de su hermana Ana, como heredero del trono de todas las Rusias, y ansiaba verlo casado para ver así asegurado el trono de los Romanov.

El matrimonio venía muy bien para las aspiraciones de Sofía. Lo primero que hizo al llegar a Rusia fue abrazar la fe ortodoxa y adoptar el nombre de Catalina Alexandrevna. Además hizo estipular en sus capitulaciones matrimoniales que ella sucedería en el trono a su esposo si éste moría sin heredero.

Emperatriz Isabel

Procuró mantenerse alejada de los chismes e intrigas de la corte de San Petersburgo, tratando de ser complaciente con todos, especialmente con la zarina, mientras ocultaba su absoluto desprecio por su futuro marido, un hombre enfermo, con el rostro desfigurado por la viruela, brutal y borracho, que prefería jugar con soldaditos de plomo y castillos de cartón que entregarse a sus deberes de Estado.

“El corazón no me anunciaba gran felicidad, sólo la ambición me sostenía… El gran duque era indiferente para mí; pero la corona de Rusia no lo era. Y había algo que me hacía creer que yo llegaría tarde o temprano a ser emperatriz de Rusia…”

La boda se celebró con gran boato en la catedral de la Virgen de Kazán el 21 de agosto de 1745. Después hubo un banquete en el que se sirvieron 50 platos distintos, y a continuación un baile. A las 9 de la noche la fatigada Catalina se retiró a sus habitaciones a esperar en vano a su marido, que apareció ya de madrugada y completamente borracho. Por si tal desaire fuera poco, el gran duque, que tardó varios años en consumar el matrimonio, prefería la compañía de sus perros de caza a la de su esposa, que se consoló con diversos amantes.

De Sergio Saltykov escribiría Catalina en sus famosas memorias que “era hermoso como el amanecer”. Después de dos abortos dio a luz un varón el 20 de septiembre de 1754. Recibió el nombre de Pablo, y Pedro lo reconoció como suyo. Isabel lo crió como sucesor al trono, si bien las malas lenguas señalaban a Sergio como el verdadero padre. Sin embargo, y pese a las habladurías, Pedro y el niño coincidían en su fealdad y en su estrecha mentalidad germanófila.

Catalina y Pedro

Catalina comprendió que debía hacerse conocer y amar por el pueblo, porque el poder de un rey, incluso el de un autócrata, se fundamenta en buena medida en su popularidad. Hizo caso omiso de los desplantes y se dedicó a mejorar su ruso. Estudiaba y leía incluso de noche, caminando descalza sobre las losas de mármol de sus aposentos para vencer el cansancio y el sueño, llegando a dominarlo a la perfección. También procuraba aumentar su cultura leyendo a Plutarco, Tácito o Montesquieu. Poco a poco se iba interesando por los asuntos políticos y hablando con los embajadores mientras a su alrededor se iba formando una pequeña corte de personajes que la amaban y la temían. Catalina ya estaba lista para conseguir lo que pretendía: ser la única soberana.

—Tened la seguridad —le había dicho al embajador inglés durante la guerra con Prusia— de que ya tengo mis planes y sólo me queda morir o reinar.

Mientras tanto había conseguido sobrepasar en número de amantes al mismísimo Luis XV. Entre ellos se encontraron Estanislao Augusto Poniatowski, que llegaría a ser rey de Polonia; Gregorio Potemkin y, sobre todo, Gregorio Orlov.

El 15 de febrero de 1758 Catalina recibía una nota de Poniatowski: la emperatriz Isabel había hecho detener al conde Bestuzhev, canciller de Rusia, a su joyero y a Adaurov, que había sido su profesor de ruso, acusados de servir de intermediarios en su correspondencia secreta con el embajador británico. Poniatowski fue enviado a Polonia y nuera y suegra mantuvieron una fuerte discusión en la que Catalina llegó a pedir, sin que le fuera permitido, regresar a Alemania.

Catalina II

Pedro también le era infiel. Su más famosa amante fue Isabel Vorontzov, una de las damas de la emperatriz. Era una mujer perezosa, malhumorada, desaseada y con el rostro marcado por la viruela. Odiaba a Catalina y animaba incesantemente a Pedro para que la repudiara y desheredara a su hijo.

En abril de 1762 moría la emperatriz y era sucedida por su sobrino el gran duque. El nuevo zar detestaba y temía a su mujer y quería librarse de ella a toda costa. Mientras tanto, en su calidad de soberano promulgaba decretos que le iban haciendo cada vez más impopular.

Catalina dejaba que él siguiera embriagándose y cometiendo excesos que ofendían al ejército y al clero. Lo observaba despeñarse por ese camino. Finalmente, contando con los tres regimientos de la guardia real, y sobre todo con el Preobajenski, el mejor del ejército ruso y controlado por los hermanos Orlov, se produjo un golpe de Estado en la madrugada del 29 de junio de 1762. Eso acabó con el breve reinado de Pedro III.


Continuará.

37 comentarios:

  1. Tremenda esta mujer, producto de las circunstancias, desdichada en el plano afectivo, que tuvo que buscarse un cortejo de amantes para tener alguna satisfacción de la vida. A mí me recuerda un poco a nuestra Isabel II (Isabelona la frescachona).
    La vemos como una corredora de fondo, aguantando al "chuzo" del marido para esperar el momento oportuno.
    Un saludo.

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  2. Sí, pobrecilla, alguna diversión tenía que tener, con una vida tan miserable y tan carente de todo. Qué lastima me da :))
    Isabel II era bastante menos trabajadora, pero algunas aficiones las compartían, sí.

    Feliz dia, monsieur

    Bisous

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  3. Que mujer más fascinante y que prodigiosa manera de organizar el tiempo para tener tantos amantes, estudiar tanto, esquivar los dardos del marido y la suegra y no apartarse un milimetro de su ambición ;)

    Espero la continuación, Madame. Bisous.

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  4. Tenía claro el camino que iba a seguir y consiguió la corona. Una admirable mujer digna de su época.

    Lo de los amantes, pues pelillos a la mar, como suele decirse.

    Saludos, madame

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  5. Las circustancia de su vida.Pienso que fue feliz con su forma de actuar y .....
    Un abrazo

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  6. Madame, una mujer que tenía claro hasta dónde quería llegar, guiada por su ambición.
    Es mejor no leer estas biografías con la mentalidad de hoy día, porque el matrimonio y la vida que tuvo con Pedro son tremendos, siempre con el poder ante todo, menudo estómago.
    Feliz día madame.
    Besos.

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  7. Y todo por la unica cosa capaz de hacerla feliz: conseguir el poder.
    Mujer ambiciosa donde las hubiera.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  8. Sí, monsieur, poco mas eran para ella que pelillos a la mar. No creo que les diera mucha mas importancia.

    Feliz tarde

    Bisous

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  9. Ya lo creo que debió de serlo, al menos durante una parte de su vida. La cuestión es si tambien lo fueron los rusos.

    Feliz tarde, monsieur

    bisous

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  10. Desde luego, nunca se puede abordar un personaje contemplandolo a la luz de nuestros tiempos, sino que hay que ir a buscarlos a los suyos. De todos modos muchos de sus actos ya no eran propios de su siglo tampoco.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  11. Admito que soy una gran desconocedora de la historia rusa, por lo que me agradará ir deshilando detalles de su mano, Madame.
    Como siempre me sorprende la practicidad de las damas ( y caballeros) de alta alcurnia, que ignoran su felicidad conyugal a cambio de poder y prestigio, en este caso la nada desdeñable corona.
    Me sorprende igualmente que un hombre como Pedro, que tardó años en consumar su matrimonio y que aparece retratado como un poco falto de espíritu, poseyera una amante, aunque ya se sabe que siempre hay un roto para un descosido...

    Siempre atenta a sus escritos, Madame

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  12. Así es, madame. La amante no era como para disputarsela, en ningun aspecto. Tal vez no encontró a otro mejor que Pedro, dadas las circunstancias.

    Feliz tarde

    Bisous

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  13. O sea, que lo de Catalina fue un nombre artístico... desde luego que figura ... trazó su camino y no dejo que nada ni nadie la desviara un milímetro... en cuanto a su disoluta vida sexual... pues bueno teniendo en cuenta al prenda de marido que tenía...

    La continuación se antoja emocionante...

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  14. Una interesante dam que esta relacionada con la historia de Venezuela Madame.
    El precursor de la independencia de Venezuela, General Francisco de Miranda, fue amante de Catalina.
    Muchos dicen que la inspiracion del tricolor de Venezuela es por esa pasión que Miranda sentía por Catalina.
    Fue el principe de Potemkin quien se la presenta durante el traslado de la corte Rusa en Kiev.

    Vera que me interesa mucho esta Dama Madame.

    Saludos

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  15. jiji, sí, puede considerarse un nombre artistico, algo más ruso, mas del gusto del pueblo.

    Con lo del marido estoy de acuerdo, pero hombre, es que a él lo despachó bien pronto, y al librarse de él no cambió de actitud tampoco. No rehizo su vida con una relacion estable, publica o privadamente, sino que siguió el mismo camino y cada vez mas aceleradamente. Para ella no hubo ninguna diferencia, excepto que ya no tenia que esconderse tanto.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  16. Monsieur, y quien no fue amante de Catalina? Por lo visto medio mundo y parte de la otra mitad, jiji. La dama tenia grandes energias.

    Feliz tarde, monsieur Manuel

    Bisous

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  17. Madame, la he visto especialmente incisiva en esta entrada: La frase "Sin embargo, y pese a las habladurías, Pedro y el niño coincidían en su fealdad y en su estrecha mentalidad germanófila" me ha desarmado.
    Cierto que los personajes lo merecen.
    Saludos, Madame

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  18. jiji, monsieur, debi de preparar el texto un lunes. O se me habia terminado el café, vaya usted a saber.

    Feliz tarde, monsieur Xibeliuss

    Bisous

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  19. Desconocía el dato de que Catalina no fuese su nombre verdadero, pero, la verdad, nada me asusta del caracter y de la ambición de esta reina que llegó al poder pesase a quien le pesase. Menudo marido el de Catalina: borracho e incapaz, apto para lo intereses de su astuta mujer.

    Un besito

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  20. Sí, madame, Catalina iba a por el poder desde el principio, incluso antes de casarse. Por eso le pareció bien el matrimonio con semejante mamarracho. Incluso le venía bien: él no sería un contrincante temible.

    Feliz tarde

    Bisous

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  21. Pues si que era inteligente Caltalina, como buena alemana o prusiana que era. "El corazón no me anunciaba gran felicidad, sólo la ambición me sostenía…", esta frase resumía todas sus intenciones e interioridades; demuestra, además, ser inteligente dejando que su marido cometa excesos y siendo cada vez más impopular, con el fin de conseguir ella sus objetivos: acceder al trono. La razón de estado y las conveniencias de los príncipes de Maquiavelo vuelven a corroborarse con esta mujer.
    Feliz velada, madame.

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  22. Vaya con Catalina. Miedo me da, una persona así. Con tal de conseguir sus ambiciosos propísitos, era capaz de hacer cualquier cosa.

    Qué mala es la ambición, Madame.

    Buenas noches.

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  23. Ambiciosa, organizada y una auténtica vividora esta Catalina. Jeje, nunca te acostarás sin saber una cosa más. Gracias Madame. Abrazos ;-)

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  24. PARA MI FUE UNA MUJER VALIENTE, QUE ENGRANDECIÓ A RUSIA...
    ESPERO SEGUIR LEYENDO QUERIDA MADAME.
    SALUDOS CARIÑOSOS

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  25. Hola Madame Masquée!! Una mujer decidida a conseguir lo que se había propuesto pese a los obstáculos que se le interponían empezando por un marido borracho e infiel. Espero la continuación madmae, muy interesante.
    Bienas noches!!
    BISOUSSSSSSS

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  26. Muy interesante historia Madame.
    Un gran personaje sin dudas, motivada exclusivamente por la ambición estaba dispuesta a cualquier cosa, incluso a dejar su felicidad inmediata (por un tiempo).
    Lo que me sorprende (como a varios, según he leído en los comentarios) es que Pedro, con lo feo que era, tuviera una o varias amantes. Pero bue, supongo que había muchas ambiciosas ¿No? ;)
    Debo agregar que desconocía la existencia de este gran personaje, pero que me a fascinado, esperare la segunda parte y, de paso, investigare más sobre ella y su vida licenciosa y llena de ambición.
    Un Gran Saludo
    Uriel

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  27. No estabamos de vacaciones??? o son en una biblioteca?
    Como fuere, que las disfrutes y mas aun con los temas que te apasionan.
    Esperando la II parte.

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  28. Una enorme inteligencia al servicio de una ambicion aun mayor, en efecto. Seguramente uno de los caracteres mas pesados de la historia.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  29. Pues depende, monsieur, como todas las cosas. Depende de si las cosas nos controlan a nosotros o nosotros a las cosas. Y depende de ambicion de qué y para qué.
    La de Catalina, en efecto, era desmedida e insaciable.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  30. Supo vivir, ya lo creo. Y se tomó bien la revancha por los años en los que no pudo hacerlo como ella hubiera querido.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  31. Fue muy valiente y muy inteligente, madame, indiscutiblemente.

    Feliz tarde

    Bisous

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  32. El esposo no era un digno adversario para una mujer de su inteligencia. Pronto lo anuló por completo y se hizo con el poder.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  33. Monsieur, le aseguro que era casi mas sorprendente que la dama en cuestion hubiera encontrado pareja, aunque tal pareja fuera Pedro. No se trataba de ninguna joya tampoco.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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  34. Madame Alyx, no estoy de vacaciones aun, que mas quisiera yo. Mi alejamiento a medias, o mi presencia menos frecuente por aqui se debía a otros proyectos que tengo entre manos, y mas adelante durante el verano a las vacaciones, pero eso aun no llega.

    Feliz tarde, madame

    Bisous

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  35. Madame. lo tenìa todo preparado esta mujer! què caràcter! al final consiguiò librarse del cardo de su marido y quedar en la historia como una de las reinas màs importantes.

    Saludos.

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  37. Así es. Arriesgó mucho, pero lo consiguió. Era inteligente, ambiciosa y muy valiente.

    Feliz tarde, monsieur

    Bisous

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"El pasado es un prólogo" (William Shakespeare)